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Afianzando la inquietud de seguir al Redentor a través de un plan de nivelación integral de la comunidad

Lugar: San Luis Potosí, SLP.

NUEVOS CAMINOS

 

El mes de julio, ha sido para el equipo formador y para el gobierno provincial, un tiempo de análisis profundo de las estructuras formativas de la unidad. 
 
Cambiar no ha sido nada nuevo en el rubro de formación para los redentoristas mexicanos. En los últimos 8 años hemos pasado por momentos de decisión importantes. El primero, la participación en el noviciado subconferencial en Colombia, luego, la incorporación de nuestros formandos de teología a la estructura de acompañamiento de la provincia de América Central. Le ha tocado ahora el turno a la filosofía, y en general a todo el proceso del postulantado. En puerta se encuentra también el diálogo con las provincias que asisten al Juniorado en San Salvador para, de ser posible, adelantar pasos en la erección de uno de los primeros teologados subconferenciales en la Congregación.
 
Sin duda, nos ha alcanzado la reestructuración muy pronto. Dios bendiga a nuestros animadores provinciales para que, discerniendo la voluntad divina, asumamos en la Congregación el servicio misionero que los tiempos nos indican.

 

SALIDA COMUNITARIA.

 

El día Domingo 7 de septiembre 2014, visitamos el desierto, Santuario de Guadalupe, San Luis potosí. Fue un encuentro mixto, espiritual-comunitario. Entre risas, charlas, aventuras, anécdotas y diversión, el tiempo transcurrió profundizando espiritualmente. Todos nos quedamos con buen sabor de boca. Fue un día lleno de nuevas expectativas, porque damos inició al nuevo curso del año propedéutico 2014.

Saludos a todos nuestros seguidores...

#SoyRedentorista

MI VOCACIÓN.

 

Para empezar, no sabía qué era una vocación, pero hubo un momento en el cual sentí un “sabe qué, que no sé qué…”  Y ese momento fue en una visita que tuve a la basílica de Guadalupe, de allí surgió mi gran devoción hacia la virgen María. Después de un tiempo el P. Macrino de los misioneros redentoristas me invitó a formar parte de su congregación pero yo era apenas un niño así que quise dejarlo para después. Seguía con esa espinita y me acerqué a la Congregación de los Misioneros de la Natividad de María con los cuales ingresé e hice la preparatoria y un año de filosofía; sé que cada grupo religioso tiene su carisma, por lo que la Congregación del Santísimo Redentor me llamó más la atención, así que decidí informarme sobre cómo ingresar y actualmente me siento muy alegre, emocionado y con gran entusiasmo por formar parte de ella y espero seguir afianzando mi vocación como misionero redentorista a imitación de nuestro padre San Alfonso.

 

DIOS LLAMA.

 
 

Mi nombre es Lucerito Gutiérrez Rosas, soy seminarista de la congregación misionera del Santísimo Redentor (Redentoristas), tengo 22 años de edad, soy el octavo hijo de diez hermanos, originario del estado de Puebla, de una comunidad llamada San Juan Calmeca.

Mi inquietud vocacional adquirió un nuevo sentido, hace ya algunos años, al rezar la oración por las vocaciones de San Juan Pablo II: "joven no dejes de responder al Señor que llama". Al leerla, en aquel momento, sentí un  profundo deseo, era un deseo que no provenía de mí, como si algo hubiese tomado fuerte y amorosamente mi corazón, y lo impulsara a optar por el sacerdocio para, de esa manera, compartir con otros la Buena Noticia del amor de Dios.

Más tarde, fui invitado a un encuentro vocacional al seminario diocesano. Ahí, pude observar el estilo de vida de los seminaristas y sacerdotes. Me llamó mucho la atención saber sobre ellos. Me puse a investigar,  asistí a otros eventos vocacionales, y así afiancé mi respuesta al llamado. Gracias a Dios que es el que llama, a haber encontrado en un seminarista un buen promotor vocacional, y al apoyo incondicional de mi familia y amigos, entré al seminario conciliar de México. Estando ya en el seminario, quien me había promovido vocacionalmente murió en un accidente de auto. Fue una perdida terrible, especialmente para mí. Le faltaban  unas semanas para ordenarse diácono. Sin embargo, su entrega total, servicio y humildad hicieron posible que tuviera un modelo cercano al cual imitar. Un modelo con muchos rasgos que más bien parecían los de un misionero. Pasado el tiempo, tuve oportunidad de conocer a los redentoristas. El llamado que Dios me ha hecho encontró en ellos mayor claridad. Creo que Dios me llama a servirlo entre los más abandonados.

Es así que ahora soy parte del seminario redentorista. Es en esta Congregación misionera donde quiero realizarme como persona. Me siento en casa. Siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen María quiero desbordarme en servicio, sobre todo a los más pobres. Le doy gracias al Señor por su misericordia para conmigo y le pido que me dé la gracia de la fidelidad y entrega total para seguirlo hasta el fin de mis días. Me siento realmente feliz con lo que quiero ser y para quien ser: Jesucristo, y nada más. Quiero pertenecerle a Jesucristo, mi Señor, mi amigo y mi hermano. Me atrevo a decirles con plena seguridad y felicidad a todos los jóvenes como yo: no tengan miedo al Señor que llama. Ábranle las puertas de su corazón. Permítanle  entrar, y verán como Él los llenará de su amor. Solo un infinito como Él realmente nos puede llenar.

Todo lo puedo en aquel que me conforta (Filipense 4, 13).

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